Lo peor de todo es que me sigo sorprendiendo. ¿Cómo fué que llegamos a este punto? Mil piedras en el camino. Un río cristalino, ahora ya no es más que un basurero. Lleno de mierda. No me entra cómo se puede estar sonriendose en la cara, con el pensamiento de "mirá lo que hicimos" pero ya está. Porque sí, ya está. Se terminó lo que se daba. Se acabo el intentar olvidar y perdonar lo imperdonable. La gente cambia, eso está a la vista. Y aunque piensen que yo cambié, yo cambié bien, para mi propio bien. Quizas la gente que padece el cambio no lo ve bien. Pero la gente que me quiere bien, sabe que estoy mejor. Y sigo agradeciendo los momentos lindos y matando los malos. Gracias por convertirme en una luchadora.
P.d: no me roben las frases.

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