En estos momentos es cuando pienso en que tengo una creencia, quizás me parece raro, pero no puedo evitar pensar en que sí creo en Dios. Y digo estas palabras porque siento la necesidad de rezar. No por mí, por el mundo. Quiero rezar por el mundo que se cae a pedazos de a poco. No creo que el mundo termine en 2012, tampoco creo que se acabe el mundo. Los que se van a acabar somos nosotros si no hacemos algo por éste, nuestro planeta, la Tierra. No sé cuando y no sé como. Lo único que sé es que el cambio empezó hace rato, y no hicimos nada para detenerlo. Empecemos con acciones, sean grandes o chicas, pero no nos cuesta nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario