Estoy cansada del mundo. De que me voy dando cuenta de cosas que no van. Hace dos días casi corto con mi novio, porque vengo y vengo con un quilombo más. A veces no me doy cuenta de que hago las cosas mal, aunque sean chiquitas, no sé. Estoy cansada de vivir lo que no quiero vivir. Estoy cansada de llorar, de tener que soportar todas las noches una llamada por teléfono que diga “hiciste esto mal, esto, esto esto” , final de la conversación: tenés razón, perdoná. Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, basta loco, basta. Porque no estoy ni un poco tranquila, cada día veo un fin que no concreta y me dá miedo cada vez más. Estoy podrida de todo, de las amigas falsas (sí, Micaela), de tener quilombos con mi novio (todos los días), de tener que lidiar con las decisiones absurdas de mis viejos. CHE, YA FUE EH… UNO DE ESTOS DIAS ME VOY A METER AL HORNO. CHAU, EL DESAHOGO ES UNA PIJA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario